Zamora (País Leonés): Territorio ultraperiférico
Mucha es la tinta vertida sobre la gravísima despoblación que sufre Zamora y por ende todo el País Leonés, niveles de despoblación que nos igualan a otros territorios lejanos, próximos al Polo Norte, como Laponia.
Esta sangría humana que va aumentando año a año nos conduce, de no revelarnos contra ella, a la irremediable desaparición total, a la solución final de la Región Leonesa, pues es evidente que la falta de habitantes se utiliza como justificación para la eliminación de servicios, cuando la realidad es la inversa, esa falta de servicios es lo que provoca la emigración de nuestros paisanos, así se constata en una encuesta de Sigma Dos, en la que solo uno de cada diez zamoranos cree que esta tierra ofrece oportunidades para vivir.
Lo llamativo de este gravísimo problema es que no es extrapolable a toda la Comunidad Autónoma en la que por imposición nos a tocado vivir, basta con saltar a la provincia limítrofe por el Este para hacernos conscientes de las diferencias en infraestructuras y por tanto en expansión, podemos ir un poco más allá, hasta Palencia, donde nos encontraremos una importante colonia de zamoranos que allí han encontrado ese trabajo que en su tierra no había, y no solamente en la fábrica de vehículos.
Vamos ya por el II Foro Nacional de Despoblación, reunión que, como la primera, no ha servido absolutamente para nada, puesto que simplemente se habla de los problemas que nosotros perfectamente conocemos y sufrimos, pero no se aporta presupuesto para revertir la situación.
La despoblación de nuestro territorio debería ser considerada como un problema de Estado, como un problema de interés nacional, salvo, claro está, que la desertización humana del País Leonés sea promovida por intereses no confesables, y de los que sean cómplices.
No sirven esas medidas ridículas de pequeño calado como las prometidas mejoras en banda ancha o regadíos, es necesario un plan integral que no solo fije la escasa población que aún resiste, sino que atraiga el regreso de nuestros emigrados y de nuevos habitantes.
Esto pasa por una primera medida, desprender al País Leonés de esa madrastra llamada Junta de Castilla y León que actúa como una sanguijuela chupándonos la sangre para su propio engorde. Es fundamental, tanto por razones históricas como sociales, que la Región Leonesa obtenga el reconocimiento de su propio autogobierno autonómico, ahora ya aunque solamente sea por razones de supervivencia, porque toda inversión antidespoblación en el País Leonés gestionada por Valladolid puede acabar en nuevas rotondas de acceso a la ciudad castellana.
Una vez desligados de ese engendro autonómico, y puesto que es reconocido con alarma, tanto el envejecimiento, como la despoblación que en el País Leonés ha generado la Junta de Castilla y León, no queda otra que la intervención del Estado e incluso de la Unión Europea para revertir la situación en la que se ha sumido interesadamente a esta parte del territorio nacional; mediante un auténtico plan de choque y no con las tiritas que proponen para cortar una hemorragia. Aquí, ni donde los médicos quieren venir, no pueden cerrar Foros con acuerdos como reformas de campanarios, plan renove de boinas o ampliar internet, hay que ir más allá.
Fijémonos en esas medidas fiscales que en la actualidad se aplican en otros territorios ultraperiféricos dentro de España y exijámoslas para sacar a nuestra Región de la muerte vegetativa en la que la han sumido, medidas como éstas, repito, que ya se aplican en otros territorios, sí atraerían a profesionales y empresas y, contribuirían notablemente a la repoblación del País Leonés:
- Bonificación en impuestos municipales: Bonificación del 50%
- Exención del Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA): 50%
- Bonificación en el Impuesto sobre sociedades: 50%
- Bonificación en el IRPF: 50%, En empresas: Reducción de hasta el 90% de los beneficios netos no distribuidos sobre la base imponible y deducción en la cuota integra del IRPF por los rendimientos netos de explotación destinados a la Región.
- Materialización de la reserva para inversiones en el País Leonés en creación de empleo sin que tenga que tener la consideración de inversión inicial.
- Eliminación de las restricciones para la materialización de suscripción de acciones o participaciones emitidas por las entidades del País Leonés.
- Bonificación en el Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados: 50%
- Bonificación sobre el Impuesto de Patrimonio: 75%
- Bonificación en el Impuesto sobre Donaciones y Sucesiones: 50%
- Exención de los Impuestos sobre cervezas, bebidas alcohólicas, tabaco o hidrocarburos.
- Régimen de incentivos regionales a la Zona de Promoción Económica del País Leonés.
- Líneas de crédito preferenciales ICO.
- Régimen de ayudas financieras a empresas generadoras de empleo estable.
- Plan de Consolidación y Competitividad de la PYME.
- Ayudas para el fomento de la actividad empresarial de la mujer.
- Ayudas a la contratación de desempleados en sectores encuadrados en iniciativas locales de empleo.
Seguro que la exigencia de estas medidas u otras similares las oiremos de boca de nuestras Diputaciones, de los Diputados/as, Senadores/as elegidos en nuestras tres provincias, seguro, pero seguro que NO.
Es más fácil ponerse el ato tradicional que corresponda en cada momento para ir a la comarca que toque ese día y hacerse la foto, con eso también llenan los periódicos locales y da menos trabajo.
